De hecho, el reciclaje es uno de los grandes negocios de este siglo. Ahora bien, si nos ponemos a ver las cifras y resultados del reciclaje urbano no podemos hablar de Cero Residuos, que es lo que se persigue, para que no quede basura sin su tratamiento correspondiente (llevando a cabo la estrategia de las "3 R's: Reducir, Reutilizar, Reciclar"), sino que una parte de los residuos no se puede reciclar y otra no llega a reciclarse por diversos motivos.
Sin embargo, esto no quiere decir que el esfuerzo a la hora de separar en casa no sirva para nada, ni que separar sea lo único que podemos hacer. Nuestro trabajo, en todo caso, empieza por el consumo responsable siguiendo las famosas tres erres (las tres). Y si hablamos exclusivamente de residuos, estos son algunos de los pasos a seguir.
REDUCIR el consumo de productos empaquetados. Si tenemos la opción a la hora de comprar, distinguimos entre los envases que resultan más difíciles de reciclar o elegimos productos "sueltos" frente a envasados. Os pongo varios ejemplos:
- Quieres comprar unos tomates y te llevas una bandeja de 6, que además van precintados en plástico, cuando en realidad quieres otra cantidad. Resultado: produces el residuo "bolsa" (a veces éste es inevitable) y "bandeja", este último no lo necesitas.
- Vas a comprar un producto (yogur, zumos, conservas) que puedes obtener en 2 tipos de envase: uno en plástico/metal, el otro en vidrio. Cuando puedas, elige el de vidrio, pues de un envase de vidrio se obtiene otro igual reciclándolo prácticamente al 100%.
- Si quieres bordarlo, fíjate bien en los símbolos de reciclaje en los envases. Los números que encontramos en los envases de plástico clasifican el tipo de material (PET, HDPE...) y éste es más difícil de reciclar cuanto más alto es el número.
RECICLAR es el último paso a seguir. Cuando has llevado a cabo los dos primeros ya has reducido tu consumo de envases y has reutilizado todo lo que has podido. Y entonces, con lo que no puedes hacer nada lo separas y lo depositas en el contenedor correspondiente, para que los gestores adecuados lo transporten y lo reciclen, transformando el residuo y aprovechándolo para crear otros materiales y productos. Y claro, no podemos olvidar que pilas, material electrónico, bombillas, aceites usados (que también sirven para hacer jabón) y medicamentos, entre otros residuos, se deben depositar en el contenedor adecuado, o en el eco-punto, eco-parque o punto limpio más cercano.
| Fuente: www.adsoftheworld.com |
Por tanto, nuestro trabajo hasta aquí no cae en saco roto, ya que lo que no puede reciclarse es porque se trata de un material que no se puede aprovechar, o porque está contaminado (con grasas y aceites, o con residuos peligrosos...). Pero si separamos correctamente los residuos en el lugar donde los producimos: facilitaremos la labor del reciclaje, aprovecharemos los recursos hasta el final e intentaremos darle vida a esa basura que no nos sirve. Porque se pueden hacer un montón de cosas con ella reduciendo así el consumo de materias primas. Es nuestro granito de arena, la forma de cerrar el círculo. Si hacemos un CONSUMO RESPONSABLE, leyendo las etiquetas e informándonos de lo que compone cada producto que compramos, tendremos la opción de adquirirlo o no, pero siempre de forma consciente.
Hola María.
ResponderEliminarHablando del tema hay un portal nuevo bastante interesante sobre reciclaje a nivel de la región. Dime que te parece ;) www.regiondemurcialimpia.es
Un saludete